Ejemplos de biografías

Una biografía es una narración, por lo general escrita, que describe la historia de vida de una persona, en general, reconocida, famosa o cuya historia es inspiradora.

Las autobiografías son aquellas que son redactadas por el protagonista de la historia, y se caracterizan por su espíritu más personal y subjetivo.

Algunos ejemplos de biografías son:

  1. Napoleón Bonaparte

Nació el 15 de agosto de 1769, en una familia con siete hermanos. Desde que era un niño, Napoleón sobresalió en el ámbito académico, sobre todo en las matemáticas, lo que le ayudó ingresar a las Escuela Militar de Briene. Con tan solo 17 años terminó la escuela nombrado subteniente.

Durante su juventud tuvo debió viajar constantemente a París, lo que le permitió conocer de cerca la Revolución Francesa. También comenzó a formarse como oficial de las facciones francesas, ganándose enemigos algunos enemigos. Por este motivo, debió huir de una muerte segura y volvió a Marsella para instalarse nuevamente con su familia. En ese momento se reincorporó a la milicia como capitán. En el año 1793 logró controlar una sublevación contra la revolución, lo que le dio cierta popularidad. En ese momento fue ascendido como general de la brigada y debió partir hacia Italia.

En el año 1796 se casó con Josefina Tascher, días antes de partir a dirigir la guerra en Italia. En medio mes alcanzó la victoria y luego resistió al régimen de Austria, hitos que se sumaron a su prestigio. Tres años más tarde, ideó junto a uno de sus hermanos un golpe de Estado que finalizó con el Directorio que gobernaba y creando la nueva constitución napoleónica solo un año más tarde.

En diciembre de 1806 fue coronado Emperador, durante su mandado alcanzó innumerables victoria, reorganizando el mapa de Europa. Cuatro años más tarde los únicos países que no respondían al imperio eran Rusia y Gran Bretaña. Pero las sublevaciones comenzaron a surgir, sobre todo en España y Portugal, apoyadas por el ejercito inglés.

En el año 1813, perdió la batalla de las naciones por lo que debió exiliarse a la Isla de Elba, sin embargo este no fue el fin de las luchas del emperador. Sintiendo que aún podría conquistar Europa, retornó al continente y accedió nuevamente a la corona sin disparar si quiera un tiro. Finalmente en  1815 libra la batalla de Waterloo, donde sería derrotado. En este momento se vio obligado a abdicar, dando final a su segundo imperio. Fue enviado a la isla Santa Elena, donde escribiría sus memorias y moriría en el año 1821.

  1. Otras biografías

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